Siempre me sentí muy atraído por los cuentos y novelas policiales. Ya de grande por las noticias policiales. Aunque las primeras son más difíciles de redactar que las segundas pero las segundas son mas abundantes.
Esta fascinación se nutrió de clásicos de la literatura como Agatha Christie, Arthur Ignatius Conan Doyle y otros tantos.
El eje central de la atracción en mi caso se divide en dos: por un lado el razonamiento analítico, las pistas, la intuición, el conocimiento de los actores del hecho y demás cuestiones que amalgamadas llevan al investigador a conocer la verdad.
El otro eje es el motivo de un crimen. En particular el de un asesinato. Digamos que un homicidio en intento de robo no es un motivo que de para mucho más que eso, no contiene la carga emocional, psicológica y demás pasiones que un crimen que se precie de tal debe tener para ser novelado. Tal vez el asesinato por motivos pasionales sea el mas atractivo, tal ves lo sea también la avaricia y la codicia, digamos que los siete pecados capitales son motivos importantes, menos el robo en su versión mas burda, pero el desear la mujer de otro, el envidiarlo, etc, son dignos asesinatos para una novela o cuento.
Supongamos el asesinato de un hombre muy adinerado y padre de una única hija de treinta y pico de años. Ella, la mujer del adinerado, esta casada con Juan Nadie quien pasaría a disfrutar de las mieles del dinero heredado.
Cual es la deducción primaria del hecho: Juan Nadie lo mato para cobrarse la herencia. De hecho seria el primer pensamiento del agente Gómez, pero es un pensamiento que el audaz detective privado descartaría por demasiado obvio y ligero.
Que tal si “la única hija del millonario” engaño a Juan Nadie haciéndole creer que estaba enamorada de él y así se casaron. Pero en realidad, la hija, amante durante años del secretario privado de su padre solo lo hizo para que el agente Gómez ponga toda su mirada sobre el pobre Juan Nadie cuando lo ciertos es que ella y el secretario privado fueron los autores del asesinato y así provocar la situación ante dicha.
Pero hay un detalle: estamos frente a la posibilidad de otro crimen y el detective lo intuye. Cree que alguien que es capaz de matar a su padre para cobrar una millonaria herencia no es precisamente alguien con mayores lazos afectivos que su propio interés. Sabe además que alguien que es capaz de participar de una trampa que terminara con un asesinato y con la prisión de un inocente no es alguien dispuesto a compartir. La pregunta ahora es la siguiente ¿quién matara primero a quien, la hija al secretario o el secretario a la hija?. Y esto en caso de que la hipótesis anterior sea correcta. Es posible también que la joven mujer sienta un amor enfermizo por el secretario y que este la convenciera de matar a su padre para luego fugarse y que pague la culpa Juan Nadie. En ese caso el la mataría a ella. O tal vez ella, mujer fatalmente bella y seductora engañara a ambos hombres: el secretario y Juan Nadie. O pero aun, Juan Nadie y el Secretario se conocen, planearon el hecho, ella cobra la herencia y luego la matan y se fugan. Pero aun hay una pregunta final, si el adinerado tiene una única hija que hereda todo su dinero es que ya enviudo, entonces ¿quién contrato al detective privado? Porque dije que había uno. Alto.
Aquí la frustración. Siempre llego a esta instancia, el nudo es tan complejo que me trabo, no me decido, quien fue, porque, como, cuando, la fantasía es mas compleja que la verdad. Aquí me frustro no puedo continuar, o tal vez si, puede se que sepa demasiado y tanga miedo de revelarlo....ven ya estoy volando de nuevo.
Solo se que cada crimen es un laberinto y también se que de los laberintos en realidad se sale por lo alto. Pero yo no lo logro. Alguien sabe quien/quienes, como, porque y cuando mataron al adinerado?